[ANÁLISIS] La Cosa del Pantano de Brian K. Vaughan nº 4 – Sin raíces

Tefé Holland culmina en África la búsqueda del Árbol del Conocimiento y se sitúa ante una verdadera encrucijada. Pero, para llegar allí, tiene que cerrar antes algunas de las heridas abiertas en el camino. Entre otras, enfrentarse al DDI, derrotar al misterioso asesino vegetal conocido como Kudzu, rescatar a sus padres adoptivos y reconciliarse con su verdadero progenitor, la Cosa del Pantano.

Nada dura eternamente, y todo viaje inevitablemente llega a su fin; volviendo al hogar o alcanzando el ansiado destino largo tiempo buscado. Curiosamente, estas dos opciones muchas veces deciden converger en una sola, especialmente cuando nos encontramos ante viajes de realización personal y búsqueda de la identidad de uno mismo. Durante cuatro tomos hemos acompañado a Tefé Holland, hija de La Cosa del Pantano, en un viaje por todo Estados Unidos mientras trataba de definirse como persona, y como planta. Un camino en pos del conocimiento para decidir qué hacer con los dones que le otorga su herencia: salvar a la humanidad, o acabar con ella.

Durante este breve pero intenso recorrido la hemos visto pasar por muchas cosas. Hemos comprobado como incluso los parias pueden hacer amigos si se cruzan con las personas adecuadas. Que las guerras siempre se inician por odio, y que una vez desatadas, no distinguen de buenas y malas intenciones. Hemos aprendido sobre la justicia, la venganza y el derecho a aplicar ambas. Y por supuesto nos hemos cruzado con John Constantine, que nunca es plato desagradable para los lectores.

En todo ese tiempo Brian K. Vaughan ha ido tejiendo una red de raíces en torno al personaje de Tefé para ofrecernos a una Cosa del Pantano nueva y diferente. Pero llega el momento de despedirse. Todas esas pequeñas miguitas de pan que el guionista ha ido dejando acompañado de distintos dibujantes llevan a un punto en el que no habrá marcha atrás y, junto a Tefé y todos los secundarios de la serie todo acabará encajando en el puzzle que no podíamos ver por falta de piezas hasta ahora.

Pero no penséis que la serie termina sin más. Para que un viaje como el de Tefé pueda considerarse completado (vuelta al hogar o destino alcanzado, independientemente) han de alcanzarse ciertas revelaciones. Por ello disfrutaremos de la inestimable presencia de La Cosa del Pantano original, quien tendrá una trascendental charla con su hija de esas que hacen que uno piense “haber empezado por ahí” y veremos como Tefé finalmente encuentra el Árbol del Conocimiento y qué decide hacer con la sabiduría que allí se le otorgará.

La etapa de Brian K. Vaughan al frente de La Cosa del Pantano tal vez no sea la más brillante de la serie, pero es una muestra del buen hacer de los autores de tebeos a la hora de intentar lograr algo diferente y con mensaje.

Leave a reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>