[ANÁLISIS] Ex Machina nº 4 – Marcha hacia la guerra

Una manifestación pacifista cruza Manhattan protestando contra la guerra en Irak cuando una explosión inunda la calle con gas letal. ¿El resultado? Varios muertos y decenas de heridos. Antes de que cunda el pánico, el alcalde Mitchell Hundred emplea todos los medios a su alcance para descubrir la identidad del culpable. Pero ¿qué intereses oculta el brutal ataque?

Y lo mejor de todo es que ni siquiera hemos llegado a la mitad de la serie (prevista en 10 tomos en la reedición que está realizando ECC Ediciones). Eso significa, si las matemáticas no nos fallan, que todavía quedan por disfrutar 6 números más de Ex Machina. Nos congratulamos por ello. Y es que siendo sinceros, andamos completamente enganchados a la trama por su vigencia en estos tiempos políticamente revueltos a pesar de que cuenta casi con 10 años de vida a sus espaldas. Que se dice pronto.

Al igual que en tomos anteriores, Ex Machina aprovecha para dar su propia versión sobre temas políticos de interés americano. Curiosamente, a pesar de que en muchos foros nos empeñemos en definir a los yankees como seres de otro mundo con una mentalidad que los ha convertido en enemigos de medio mundo; los temas suelen ser los mismos que nos ocupan a los españoles (todavía no se ha hablado del paro, pero oigan, tiempo al tiempo). Y un problema que no nos es ajeno en esta piel de toro, es el del terrorismo.

El terrorismo y las guerras, y curiosamente, la última que vivimos provocó una reacción muy parecida a algunos momentos críticos que podemos leer en el tomo que nos ocupa. Temas muy delicados que Brian K. Vaughan es capaz de tratar con sumo respeto y sin tapujos en ¡un comic de superhéroes! Si sólo por eso no merece la pena su lectura, no se nos ocurre que más decir para que os acerquéis a Ex Machina.

Quizás la inevitable presencia de una némesis, de un supervillano o archienemigo (cada uno que se quede con el término que mejor le convenga) que ponga a la Gran Máquina contra las cuerdas explotando su talón de Aquiles (no es que se trate de un punto débil, pero sí una ventaja sobre los poderes de Mitchell). Sea como fuere, Ex Machina vuelve a combinar a la perfección las dos facetas de su guión para ofrecernos a partes iguales un cómic político digno de El Ala Oeste de la Casa Blanca y los mejores tebeos de superhéroes.

Quizás junto con PredicadorEx Machina sea de las mejores reediciones de Vertigo que estamos disfrutando en este momento.

Leave a reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>