[ANÁLISIS] The League of Extraordinary Gentlemen Vol. 3 – The Century

Después de vencer a Moriarty y a los Marcianos, el equipo liderado por Mina Murray se enfrenta a una nueva amenaza que promete acabar con la Liga, la nación y el mundo, aunque hagan falta más de cien años para conseguirlo. Así, Murray pasará por los ambientes criminales de 1910, el mundo místico y psicodélico de 1969 y las calles desiertas y desoladas de 2009, año en el que la Liga no sólo combatirá contra un adversario inmortal, sino también contra el colapso ético y psicológico de esta nueva era. 

El tercer volumen de The League of Extraordinary Gentlemen cierra un círculo en más de un aspecto. Para empezar, y por cuestiones más que obvias, supone la culminación de una saga tan fascinante como atípica. Lo que comenzara como un ejercicio de combinar literatura clásica con superhéroes terminó siendo una radiografía abrumadoramente detallada a la literatura fantástica de más de un siglo. Con tres volumenes principales más uno especial (el Dossier Negro) y un ‘spin-off’ en tres partes protagonizado por la nueva capitana Nemo; The League of Extraordinary Gentlemen forma parte ya de esa selección de obras obligatorias que leer. Máxime cuando con la publicación de este ejemplar nos encontramos con la trilogía principal recopilada en un formato de lujo para la excepción.

No voy a engañar a nadie. Esta tercera entrega de The League of Extraordinary Gentlemen es la más floja de las tres. No por presentar una calidad menor, ya que en ese aspecto Alan Moore y Kevin O’Neill están impecables y a la altura de trabajos anteriores. Lamentablemente es mi caso que desde el Dossier Negro (ambientado en los años 50) ya comienzo a no conectar con los protagonistas de la serie y los acontecimientos que les suceden. Pero esto posiblemente sea debido a que toda la literatura que se homenajea en sus páginas me es más extraña. Para mi siempre ha sido más fácil reconocer clásicos como Drácula, La guerra de los mundos, El hombre Invisible, Sherlock Holmes, Dr. Jekyll y Mr. Hyde… que novelas de segunda mitad del siglo pasado.

El esquema temporal también cambia. Las dos primeras entregas ocurren prácticamente de manera consecutiva. Dossier Negro deja pasar unos cuantos años pero también transcurre en una franja temporal concreta. Sin embargo, las tres partes de Century abarcan varias décadas con las inevitables elipsis que implican. Este cambio estructural choca enormemente con lo planteado previamente por Morre el volúmenes previos y quizás sea la causa que me haya llevado a no conectar de la misma forma. Por supuesto, esto es una apreciación personal y para nada implica que la obra no merezca la pena ser leída.

Sin lugar a dudas la simple posibilidad de contar con la obra completa en el envidiable formato que supone la Colección Trazado es excusa más que suficiente para hacerse con las tres entregas. Y es que a fin de cuentas, lo importante no es con qué momento de las aventuras de la Liga conectemos. Siempre estará formada por caballeros extraordinarios y como tales, es nuestra obligación como lectores el hacernos eco de sus andanzas y acompañarlos hasta el final. Y si para semejante viaje se nos ofrece el mejor de los vehículos, que encima viene acompañado de los extras más deliciosos (los habituales en la serie, desde relatos cortos a portadas y “folletos” de la época) no se nos ocurre como decir que no.

Quizás deba Planeta animarse a recopilar la trilogía de Nemo y el Dossier Negro en la misma colección para rizar el rizo.