[ANÁLISIS] Nemo: Río de Fantasmas – Ciclo generacional

1975. En un mundo donde todas las ficciones escritas se unen en un rico mosaico. la reina pirata, la ya octogenaria Janni Dakkar, comienza a divagar ligeramente. Así, su vida se centra en perseguir fantasmas de su pasado (o de su imaginación), embarcándose en un viaje hacia la inmensidad del Amazonas, tal vez su aventura final. Un último intento de redimir antiguos espectros. Con nuevos y históricos aliados, acompañaremos a la corsaria en su obsesivo camino hacia el exótico paisaje de un extraño continente, desde las ruinas de la ciudad de Yu-Atlanchi hasta la meseta de Maple White Land. A medida que las amenazas se ciernen sobre ella, Nemo lidera a la tripulación del Nautilus en una desesperada incusión al infierno, en un río de fantasmas que parecían muertos.

Última entrega (por ahora) de The League of Extraordinary Gentlemen, y por descontado, de su spin-off, Nemo. El mundo que crearan Alan Moore y Kevin O’Neill años atrás ha ido creciendo hasta abarcar varias décadas de historia e infinidad de personajes. No obstante, la serie la conforman tres volúmenes más un tomo especial más mencionada trilogía de Nemo. Para aquellos que se hayan dormido en los laureles los últimos años las aventuras de Quatermain, Mina y Orlando dieron paso otras protagonizadas por la descendencia del Capitán Nemo, desde su juventud en la que se hace a la mar por vez primera hasta su vejez, a lo largo de tres volúmenes (Corazón de Hielo, Las Rosas de Berlín y ahora Río de Fantasmas) hemos visto como hacía frente a multitud de enemigos mientras trataba de estar a la altura del Capitán Nemo original.

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Ahora en Río de Fantasmas Alan Moore nos ofrece su más sentida despedida al personaje. Y lo hace con una historia que se lee de principio a fin y que a pesar de estar anclada en los sucesos de Las Rosas de Berlín puede entenderse a la perfección si se descubre la serie en este momento. El paso de testigo parece ser una constante en la trilogía, por lo que otro de los personajes más importantes en la trama será el nieto de la Capitana Abuela. Mientras que, curiosamente, la hija de la Capitana quedará en un discreto segundo plano. Aparte del plantel protagonista, no faltarán un buen número de secundarios que al más puro estilo The League of Extraordinary Gentlemen nos dejarán escenas de lo más divertidas.

Porque en ocasiones, en esta saga, es mucho más importante el escenario que los actores. Una de las premisas más importantes de la serie ha sido el homenaje a la literatura ‘pulp’ o fantástica, algunas de ellas prácticamente imposibles de identificar salvo para los más eruditos. No es nuestro caso, aunque en este Nemo: Río de Fantasmas hemos podido encontrar unas cuantas relativas a Gladiador (la novela en la que se inspiró el personaje de Superman), La mujer y el monstruoEl Mundo Perdido entre, estamos seguros, muchísimos otros; de manera que la lectura nó sólo de este volumen, sino de cualquier otro, ofrece una doble lectura: la propia historia de aventuras, y el juego de referencias para los fans.

Después de tantos años leyendo aventuras de tan peculiar universo, resulta difícil valorarlas por el mismor rasero a unas y otras. Uno no cuenta con los mismos años a cuestas que cuando cayeran las primeras entregas en sus manos, de la misma forma que los personajes, las situaciones y los guiños que las conforman han de beber de diferentes fuentes. Aún así, Nemo: Río de Fantasmas, al que me acerqué con cierta intuición pesimista (más por completar la saga que otra cosa) ha resultado ser un relato muy entretenido (más que otras entregas) y mucho más directo y menos rebuscado, ofreciendo una experiencia más asequible de lo que fueran Las Rosas de Berlín, Century o el Dossier Negro.

Una buena pieza para despedir (quien sabe por cuanto tiempo) una saga que forma parte ya imborrable del mundo del cómic.

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