[ANÁLISIS] Northlanders: La cruz + El martillo – Vikingos con inquietudes contemporaneas

“Destruiré a ese homre o morire en el intento, señor”. No hay héroes ni heroínas en las cuatro historias que contiene este volumen. Solo personas desesperadas en situaciones límite. Hay un rebelde irlandés que pone en juego toda su astucia y su salvajismo para sacudirse del yugo vikingo Dos guerreros empeñados en un duelo a muerte. Tres mujeres resistiendo en solitario el asedio a una fortaleza romana. Y, por último, un anciano guerrero convertido en leyenda muy a su pesar. 

El mayor atractivo de Northlanders es su formato. En la serie de Brian Wood no encontraremos una trama principal, ni unos protagonistas fijos. El ejemplo más similar que se me ocurre bien pudiera ser la serie de televisión de American Horror Story, en la que cada temporada cuenta una trama completamente diferente a la anterior. Aqui, Wood nos ofrece una historia que cambia de derroteros cada pocos números. Un formato de lo más original porque no sólo nos ofrece una perspectiva mucho más amplia de lo que fue la historia de los pueblos del norte en aquella época, si no que también nos permite no cansarnos con una única trama o incorporarnos a la misma en cada momento.

Northlanders: La cruz + El martillo nos ofrece cuatro historias como bien reza la sinopsis del segundo volumen de cuatro. En la primera de ellas asistiremos a una huida desesperada de un padre que además de intentar proteger a su hija a toda costa, tiene el objetivo de liberar a su gente de los conquistadores que los pisotean. Es la más larga de las cuatro aventuras, y posiblemente la más compleja, ya que a lo largo de los diferentes episodios podremos ver como se desarrollan los dos personajes principales (cazador y presa) mientras lentamente las motivaciones que los mueven van saliendo a la luz.

La segunda historia quizás sea la más peculiar de todas. mientras dos guerreros se baten en duelo por el honor de sus señores, el narrador omnisciente de la historia aprovecha para hacer un análisis pormenorizado de numerosos conceptos relacionados con la cultura vikinga. Desde sus formas de gestionar las afrentas y el honor, a los usos habituales de sus herramientas de combate o las motivaciones detrás de los saqueos y las invasiones. Este volumen de Northlanders aprovecha para plasmar en el contexto nórdico de la época, inquietudes más propias de nuestros días, esta historia nos da un vistazo a esos conceptos, pero es la tercera de ellas la que los enarbolan por bandera.

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En aquellos días, la mujer vivia en un discreto segundo plano. No existían personajes femeninos fuertes de relevancia como sí puede ocurrir (y de hecho, ocurre) en nuestros días. Por lo tanto, destaca la originalidad de enfrentar a tres mujeres danesas contra toda una tripulación de invasores ingleses. No sólo por lo ajustado de la situación (tres contra cincuenta), si no por el hecho de que, inevitablemente, nos lamentamos por ellas por el hecho de ser mujeres en una situación tan adversa. Las valkirias se encargarán de demostrarnos que no hay mujer vikinga débil contra cualquier amenaza.

El útimo episodio, aunque tremendamente breve, nos trae de vuelta a un viejo conocido. Sven, el protagonista de la principal (y primera) historia de Northlanders: El regreso de Sven, vuelve a aparecer por las páginas de la serie. Mucho mayor, mucho más sabio, y con mucho más temple a la hora de enfrentarse a los problemas que le acucian. Todas las historias demuestran una narrativa sólida, que hace que la lectura del tomo se pase en un santiamén. Seguramente no se trate de una serie que vaya a enamorarte (a menos que seas apasionado de la temática). Pero sin duda es una oferta seria y de calidad que ofrece algo de frescura al catálogo de cómic actual.

Dos tomos atrás, otros dos por delante para conocer algo más sobre cómo eran las vidas de los nórdicos en aquel entonces.

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