[ANÁLISIS] Resident Evil: Heavenly Island Vol. 3 – Estrechando el cerco

La pandemia ha hecho que la isla esté plagada de zombis dejando un panorama infernal. Mientras las famosas en bikini corren por salvar sus vidas, el hombre del arpón sufre un ataque del demonio del taladro. Claire ha recibido una señal de socorro de este territorio mortal y pide refuerzos a Chris de la BSAA.

Quizás el mayor punto a favor con el que cuenta Resident Evil: Heavenly Island sea su carácter canónico. Leer las aventuras de Claire y compañía en esta isla caribeña plagada de zombis y chicas en bikini, aunque no pueda parecerlo en primera instancia, equivale argumentalmente a jugar a cualquiera de los títulos de la saca para consola o PC. Aquellos que en algún momento de su vida hayan hincado el diente a Resident Evil 5, Resident Evil: Revelations o alguno de la época más enfocada a la acción de la saga (denostada por muchos pero que aquí pensamos que sigue teniendo su interés) reconocerán en las páginas de Heavenly Island muchos elementos y personajes presentes en los videojuegos.

Porque con este tercer volumen nos encontramos ya a mitad de recorrido de la serie; y si bien la mayoría de las páginas de la misma hasta ahora han estado enfocadas en carreras y persecuciones ya empiezan a atisbarse esos combates épicos contra jefes finales que ocupan media pantalla y que disparan la imaginación a la hora de retorcer un cuerpo humano. Por eso cualquier fan de la serie no sólo se sentirá en su salsa con Resident Evil: Heavenly Island, casi se nos antoja imprescindible la lectura de esta entrega y de Marhawa Desire, su precuela (aunque perfectamente independiente).

Conforme la trama avanza no sólo se incrementa la acción, también comenzamos a ver más caras conocidas si hemos dedicado un tiempo a los videojuegos de Resident Evil. Algo que siempre es de agradecer y que ayuda a darle al manga esa sensación canónica, ya que estas apariciones van más allá de tomar prestados cara o nombre de tal o cual personaje. Se siente esa conexión tan de agradecer para los fans que permite tirar del hilo e interconectarlo todo. En este punto de la serie hay muchas ganas de seguir leyéndola, de saber qué misterios quedan por desvelar y por supuesto de ver si Capcom se anima con alguna entrega posterior a la finalización de este Resident Evil: Heavenly Island.

Porque además de cumplir perfectamente en el ámbito de guión, el trabajo de Naoki Serizawa a los lápices es de lo más ejemplar. El manga en todo momento se siente bien dibujado, mantiene ritmo entre viñetas y por supuesto, en este caso particular, nos ofrece un buen repertorio de chicas preciosas y bien dibujadas, no sólo en lo estético, si no haciéndolas reconocibles a todas en cada momento sin que haya confusión sobre quién estamos viendo en “pantalla” en cada momento. Algo que es muy de agradecer en un cómic con tanto personaje vestido de manera similar.

Como decimos, una compra inmejorable si sois seguidores de la serie. Quizás si no es el caso, tengáis lecturas más interesantes a las que hincar el diente por precio similar. Pero el que acuda al llamado de la marca Resident Evil, no se sentirá decepcionado.