[ANÁLISIS] Shadow of the Colossus – ¿El remake definitivo?

Disfruta de las maravillas y la majestuosidad de uno de los videojuegos más aclamados y queridos de todos los tiempos, ya disponible en PS4 y PS4 Pro. Dirigida por Bluepoint Games, la emoción, la intensidad y la belleza de la aventura original de Fumito Ueda ha recibido una increíble remasterización. Con gráficos y un rendimiento mejorados, cada momento será más memorable que nunca. Embárcate en una misión para devolverle la vida a una chica en la que tendrás que derribar a 16 gigantescas bestias. Armado tan solo con tu ingenio, una espada mágica y un arco, recorre vastos paisajes a lomos de tu corcel de confianza y busca cada uno de los colosos. Pero ojo, que cada gigante tiene un punto débil específico, y encontrarlo y explotarlo no será nada fácil. Te espera una emocionante aventura de exploración, plataformas, rompecabezas y acción…

No se como empezar este análisis sin herir sensibilidades, pero como a día de hoy, parece que hay que hacer un ‘disclaimer’ cada vez que se pretende dar opinión sobre algo (como si de esta manera consiguieramos cierta autoridad sobre lo que estamos hablando) lo voy a soltar sin dar más rodeos. Nunca me ha gustado especialmente Shadow of the Colossus, no soy amigo de las obras del Team ICO y me parece una de las producciones más sobrevaloradas de PS2 y que no merece la cumbre de obra maestra de los videojuegos sobre la que se le ha levantado ese pedestal que todo el mundo adora y del que ya no hay manera de bajar al juego. Dicho esto, no puedo cerrar esta introducción sin afirmar también que a pesar de no llevar los mismos sentimientos que el resto de jugones en el corazón, entiendo a la perfección porque el resto de la comunidad sí que lo hace, y eso debería ser más que suficiente para que nadie se dejara influenciar por esta opinión tan negativa que ahora procederé a aclarar en los siguientes párrafos.

Sí, muchos me van a decir a cualquier posible crítica a este Shadow of the Colossus que se trata de un juego de PS2 con la friolera de 12 años a sus espaldas y que obviamente, a este remake no se le puede pedir más de lo que da por cuestiones obvias. Aquí no sólo estoy perfectamente de acuerdo, si no que además veo necesario recalcar el soberbio trabajo de remasterización que Bluepoint Games ha realizado con el ya de por sí trabajo gráfico ejemplar de Fumito Ueda y compañía por aquel entonces. Jugar hoy día al remake de Shadow of the Colossus no deja entrever en ningún momento los años pasados desde que Wander y Argo vieran la luz por primera vez hace ya 2 generaciones. En esta línea también es muy loable la nueva distribución de controles (mucho más recomendables que los originales) y ciertas mejoras en los mismos que no tapan por completo esa “seña de identidad” del Team ICO que siempre nos deja con una experiencia de lo más mejorable a la hora de controlar al protagonista y que muchos consideran algo necesario y yo considero una falta de educación que no se le pasaría por alto a otros que no fueran el propio Team ICO.

Aún así, la experiencia de controlar a Wander es mucho más gratificante en esta reedición de Shadow of the Colossus que en el reciente The Last Guardian. Como también lo es avanzar por el juego tumbando a los 16 colosos a los que nos enfrenta el título. Aquí es donde reside la magia que ha convertido a Shadow of the Colossus  en el mito que es a día de hoy, de forma completamente justificada. Ver por primera vez a cada enemigo, descubrir poco a poco como llegar a sus puntos débiles y acabar con él. Es casi tan gratificante como la pena que da acabar con cada uno de ellos. Aquí es donde el diseño, tanto artístico como jugable, la banda sonora y todo lo bueno que puede ofrecer el equipo de Fumito Ueda brilla con muchísima más luz que cuando deslumbró al mundo por vez primera en 2015. Ya sólo por eso es comprensible la adoración del sector del videojuego hacia una obra que nos brindará algunos de los mejores momentos a los mandos de nuestra vida.

Shadow of the Colossus era un juegazo en su día y este remake no hace sino mejorarlo, por lo que debería ser compra obligada para todo el mundo. ¿Por qué afirmo entonces las barbaridades planteadas al inicio de este análisis? Lamentablemente vivimos en un mundo en el que a la hora de opinar, no hay medias tintas. Todo es y DEBE ser blanco o negro. O se trata del mejor juego de la historia (o de su generación, o de su plataforma… todo depende de lo que queramos acotar) o del peor. Y Shadow of the Colossus es un JUEGAZO como la copa de un pino. Pero dista mucho de ser un juego perfecto. Frente al maravilloso diseño de niveles (y por niveles me refiero también a cada coloso y sus mecánicas de derrota), el impresionante arte o la deliciosa banda sonora; nos encontramos con un control que puede jugar una mala pasada en más de un momento (a pesar de las considerables mejoras realizadas), un mundo precioso pero completamente carente de vida y cosas que hacer más que correr con nuestro (incontrolable) caballo en pos de la siguiente bestia, un título corto (muy corto) y extremadamente fácil donde la única complicacion reside en averiguar qué hacer contra cada enemigo…

Es cierto que nada de eso pesa más que las bondades del título. Efectivamente en un mundo de blancos y negros, Shadow of the Colossus es un título perfecto. Pero mi mundo contiene ingentes cantidades de gris. Y aunque como he intentado subrayar varias veces, considero a Shadow of the Colossus un título imprescindible. Me apena mucho que lo poco que se le puede criticar aleje todo lo bueno que tiene de esa perfección que la obra se merece. Dicho esto, ¡que nadie desaproveche esta ocasión para ir a matar colosos!

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