[ANÁLISIS] The Elder Scrolls V: Skyrim VR – De vuelta a Tamriel

Bethesda Game Studios, los galardonados desarrolladores, presentan un juego completo y con un mundo realmente abierto para realidad virtual. Skyrim VR recrea la obra maestra de la fantasía épica al completo con una escala, una profundidad y una sensación de de inmersión sin igual. En Skyrim VR, un mundo abierto completo cobra vida para que puedas disfrutarlo a tu antojo, enfrentándote a dragones ancestrales, explorando montañas abruptas y muchas otras cosas. Skyrim VR incluye el juego principal, aclamado por la crítica, y los complementos oficiales: Dawnguard, Hearthfire y Dragonborn. Los dragones, perdidos desde hace tiempo en los pasajes de los Pergaminos antiguos, han regresado a Tamriel y está en juego el futuro del Imperio. Como Sangre de Dragón, el héroe de la profecía nacido con el poder de la Voz, eres el único que puede enfrentarse a ellos.

Hay que reconocerle a Bethesda, y agradecerle, el enorme interés que ha puesto en apoyar a la realidad virtual con algunas de sus franquicias más potentes (Doom, Fallout The Elder Scrolls). El poder disfrutar de estos tres titanes del mundo de los videojuegos con unas gafas de realidad virtual, ofreciendo la mayor inmersión vista hasta la fecha en la historia de los videojuegos no debe ser un movimiento considerado baladí. En este caso, la jugada de The Elder Scrolls V: Skyrim VR se asemeja más a la realizada con Fallout 4 que al particular Doom VFR. Ya que volvemos a encontrarnos ante una versión de un juego ya preexistente adaptado a los nuevos dispositivos virtuales.

Mientras que en Doom VFR sí que nos encontrabamos con una historia original (aunque reciclaba muchísimo contenido del Doom estrenado meses antes). Tanto en este Skyrim VR como en el mencionado también Fallout 4 VR, nos volvemos a encontrar con el mismo juego que vió la luz en su momento, ni mas ni menos, con la posibilidad (nada desdeñable, eso si) de poder vivir la aventura desde dentro, y no a traves de la pantalla de un monitor o televisor. Porque aunque vamos a enumerar una serie de virtudes y defectos de esta edición de realidad virtual. Su gran punto fuerte que lo convierte en un imprescindible (casi) es precisamente la posibilidad de meternos dentro de un juego que ya de por si rozó la excelencia en su momento.

Skyrim VR adolece de las mismas virtudes y defectos que ya mencionamos en el análisis de Fallout 4 VR, con una gran ventaja respecto a este último. En esta ocasión, si que contamos con la totalidad del juego (desde el básico hasta sus 3 contenidos descargables) para poder disfrutarlo en el nuevo formato. Lo cual es un gran alivio para justificar su compra de nuevo para aquellos que se decidan a pasar por caja de nuevo despues de haber jugado al título en cualquiera de sus encarnaciones previas, ya que lamentablemente no nos encontramos con una actualización para aquellos ya poseedores del titulo, si no que se trata de un juego completamente diferente, al menos en terminos de almacenamiento y ejecución.

El juego funciona a las mil maravillas con los controladores de realidad virtual, pero cierto es que en todo momento transmite la sensación de ser un juego adaptado de otra manera de jugar. Lo cual es la pura realidad. A pesar de que nos parece una iniciativa fantástica la adaptación de estos grandes títulos tripe A; si que pensamos que donde realmente se debe invertir dinero y esfuerzo es en generar títulos nuevos (basados o no en IPs existentes) que doten a la realidad virtual de ese patrimonio jugable propio no heredado de otras maquinas previas. Títulos pensados para ser jugados en realidad virtual en primera instancia pero que no se queden en experimentos, demos o intentos tímidos. Juegos como Arkham VR o el propio Doom VFR que de haber sido ligeramente más ambiciosos casi justificarian el desembolso de unas gafas de realidad virtual para poder disfrutarlos.

¿Es Skyrim VR  una compra imprescindible para los poseedores de unas Oculus, HTC Vive o PSVR? Sí, solo si por algún motivo no te hiciste con el juego en su momento. Si no, tendrás que sopesar hasta que punto vas a volver a pasar la ingente cantidad de horas que te propone Skyrim por segunda vez.

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