[ANÁLISIS] Star Wars: Catalizador – Una novela de Rogue One

La guerra está destrozando la galaxia. La República y los separatistas llevan años combatiendo en las estrellas, construyendo ambos una tecnología cada vez más letal con la intención de ganar la guerra. Orson Krennic, miembro del proyecto de alto secreto de la Estrella de la Muerte del canciller Palpatine, está decidido a desarrollar una superarma antes que sus enemigos. Y un viejo amigo suyo, el brillante científico Galen Erso, podría ser la clave. Las investigaciones energéticas de Galen han llamado la atención tanto de Krennic como de sus adversarios, convirtiendo al científico en un peón crucial en el conflicto galáctico. Pero después de que Krennic rescate a Galen, su esposa Lyra y su hija Jyn de manos de los secuestradores separatistas, la familia Erso se siente en deuda con él. En ese momento, Krennic le ofrece a galen una oportunidad extraordinaria: continuar sus estudios científicos gozando de todos los recursos disponibles. Aunque Galen y Lyra creen que sus investigaciones energéticas se emplearán únicamente con fines altruistas, Krennic tiene otros planes que finalmente harán realidad la Estrella de la Muerte. Atrapados en el estrecho yugo de su mecenas, los Erso deben desenredar su entramado de engaños para salvarse a sí mismos y a toda la galaxia.

Ha tardado un poco en llegar, pero por fin Star Wars: Catalizador – Una novela de Rogue One ha podido colarse en el apretado calendario de publicaciones que tiene Planeta para la saga y llegar a nuestras manos. El primer spin-off cinematográfico de la franquicia no sólo ha servido para ampliar aquello que ya conocíamos desde los primeros años de andaduras de Star Wars. Por fin podíamos conocer como se robaron los planos de la primera Estrella de la Muerte y lo que es más importante. Como es que la perfecta estación de batalla contaba con un punto débil a explotar. Pero como ocurre con la riqueza de este universo, nuevos caminos plantean nuevas dudas, que a su vez generan nuevos caminos que recorrer. La introducción de toda una plétora de nuevos personajes en la película nos invita a conocer más de ellos, de manera que no es de extrañar que a quién le corresponda, tomara la decisión de ampliar dichas historias. Estarán por venir una novela que narre la juventud de Jyn Erso, otra que nos permitirá conocer más de Chirrut y Baze y un comic que nos contará como se conocieron Cassian y K-2SO. Pero eso será otro día.

Lo que si tenemos sobre la mesa ya es una novela que nos pone en antecedentes de todo lo que debemos saber sobre Galen Erso, su mujer y Orson Krennic, el villano de la cinta. Y si bien el protagonista es Erso, bien pudieramos decir que realmente nos encontramos ante una novela sobre Krennic. Una gran parte de la novela se centra en la construcción de la Estrella de la Muerte, en Orson y Tarkin y la rivalidad que mantienen estos por el control de la estación de combate. Lo cual viene a aclarar esas escenas en las que los vemos interactuar en la película y donde vemos que la tensión se corta con cuchillo. Pero especialmente reveladora es la novela para comprender las motivaciones y actos de Krennic. Sólo por eso ya merece la pena echarle un vistazo, ya que el que resulta ser un buen villano en el cine, se convierte en magnífico en el libro, una de las recompensas que suelen acompañar a los que se aventuran más allá de los mínimos establecidos.

No tan interesante (ni reveladora) resulta la trama de la familia Erso. A pesar de que pasan por muchas cosas desde el inicio de la novela hasta que la historia los deja un tiempo antes de donde los conocimos en la película, sin embargo no terminamos de congeniar con ellos (si acaso con Lyra, que ya sabemos por la película que era de los dos progenitores, aquella que poseía un carácter con mayor fuerza). Posiblemente porque Galen Erso no es precisamente un personaje con el que empatizar (es soso, mu soso) y sus motivaciones son demasiado personales como para que las hagamos nuestras. Aún así el cometido de presentárnoslo y narrarnos sus devaneos previos a la película. En ese aspecto la narración es correcta y cumple su función.

No es de las mejores novelas de Star Wars. Tampoco de las peores. Narrativa y argumentalmente está bastante bien hasta que en el tercer acto las cosas se precipitan bastante, aparecen nuevos personajes que tendrán trascendencia en el futuro (y posiblemente cuenten con obras propias, por eso aquí pasan de refilón) y deja con ganas de bastante más de lo que realmente encontramos. Posiblemente esté más enfocada a fans completistas de la película (que no necesariamente del resto de la saga) y obviamente aquellos que desean posar sus ojos sobre todo lo que hay de este nuevo Universo Expandido.

Un complemento ideal para una película de complemento ideal.