[ANÁLISIS] Star Wars: Un nuevo amanecer – Conexión rebelde

Desde que los Jedi fueron condenados y obligados a huir de Coruscant, Kanan Jarrus se ha preocupado más por seguir con vida que por servir a la Fuerza. Viaja solo por toda la galaxia, saltando de un trabajo anónimo al siguiente, y evitando los problemas a toda costa… especialmente con el Imperio. Cuando descubre un conflicto letal entre las implacables fuerzas imperiales y unos revolucionarios desesperados, no está dispuesto a quedar atrapado en el fuego cruzado. Sin embargo, ante la muerte brutal de un amigo suyo a manos del Imperio, el antiguo Jedi se ve obligado a tomar una decisión: o inclinarse ante el miedo o plantar cara y luchar. Pero Jarrus no estará solo en su lucha contra el Imperio. Lo acompañarán unos aliados preculiares: un amante incondicional de los explosivos, una antigua encargada de vigilancia y la misteriosa Hera Syndulla, una agitadora con motivaciones propias. Mientras se desata una crisis de proporciones apocalípticas en el planeta Gorse, Jarrus y los suyos tendrán que plantarle cara a uno de los sicarios más temibles del Emperador. Todo por salvar al planeta y a su gente.

Que duda cabe ya que la saga de Star Wars goza uno de sus momentos más saludables desde que cayera en manos de Disney. Aquella noticia que nos hizo a todos temblar (cuanto menos levantar una ceja con desconfianza, porque seamos sinceros, es bien criticar a las multinacionales y si se trata de un monstruo financiero como la casa del ratón Mickey, mucho mejor). Pero en todo este tiempo no sólo han demostrado buen hacer con la franquicia a la hora de llenar nuestras estanterías de productos (seamos sinceros, nadie pensaba que iban a sacar solo un par de novedades al mes, ¿verdad?) abundantes pero sin llegar a saturarnos; abarcando todos los medios de ocio posible. También están sabiendo tener el buen tino de asegurarse de que todo quede interconectado de formas que antes sólo los fans más preseverantes habían conseguido. Una de las pruebas más obvias que encontramos en el catálogo del nuevo canon es este Star Wars: Un nuevo amanecer.

La novela entronca directamente con los contenidos mostrados en la exitosa serie de televisión Star Wars: Rebels, ofreciéndonos una precuela en la que nos narran como se planta el germen del que será un grupo de guerrilleros inolvidable. Aunque no contamos con la totalidad del grupo en las páginas de Star Wars: Un nuevo amanecer, Kanan y Hera se las apañan perfectamente para cargar con todo el peso de la trama de la novela mostrando los inicios de esa relación tan carismática que nos encanta en la serie. Sin duda, si sois fans de la serie de animación tenéis una parada obligada en Un nuevo amanecer. Si no, puede ser una obra perfecta para acercarse a la serie así como un complemento ideal para nuestras colecciones de Sta Wars.

La novela en sí no es especialmente reveladora como pueda ser la de Star Wars: Catalizador  o la trilogía de Star Wars: Consecuencias. Y es cierto que más allá de sus conexiones con Rebels no es una obra a la que acudir en busca de secretos o pistas que amplifiquen lo visto en las películas. Pero que no haya trascendencia no quiere decir que esta sea necesaria y se la eche en falta. John Jackson Miller es perro viejo en esto de escribir historias ambientadas en la galaxia de Star Wars, y sabe todo lo necesario para ofrecernos una historia sencilla, cargada de aventuras, con personajes bien escritos y acción a raudales. Bueno, una pequeña confesión, los fans de la almirante Rae Sloane quedarán contentos con esta novela, hasta aquí puedo leer.

Estamos analizando Star Wars: Un nuevo amanecer por sus conexiones y relevancia con el resto de la saga, pero todos sabemos que muchas veces, las mejores historias de Star Wars poco o nada tienen que ver con el resto. Este es un buen ejemplo de ello. Hay novelas mejores, sin duda, pero también mucho peores. Un nuevo amanecer es una de las más entretenidas del nuevo canon y se lee con mucha facilidad de principio a fin. Y se pasa mucho más rápido donde otras de mayor duración se hacen cuesta arriba en determinados momentos. No llega al nivel de Estrellas Perdidas Consecuencias pero si que merece un lugar destacado en nuestras librerías.