[ANÁLISIS] Star Wars: Academia Jedi – Harry Potter galáctico

Yo. Toda la vida había planeado ir a la escuela de pilotos, como todos mis amigos… ¡Pero me rechazaron! Después llegó un tipo bajito y verde llamado Yoda y me invitó a la Academia Jedi. Ahora voy al colegio con alienígenas, robots y abusones capaces de manejar una espada de luz o… ¡mover cosas con la mente! ¿Cómo esperan que compita con eso? Como si empezar el instituto no fuese bastante difícil de por sí…

¡Vuelve Jeffrey Brown! Tras deleitarnos con las diversas entregas protagonizadas por el Darth Vader más adorable, el dibujante de cómics regresa a la carga con una obra que conserva el humor de sus predecesoras, pero se recubre con una fina pátina de argumento, ofreciendo una obra más cohesionada que una recopilación de chistes unidos por temática. Que nadie se equivoque. El humor presente en Star Wars: Vader e hijo Star Wars: Vader y su Princesita sigue muy patente en las páginas de este Star Wars: Academia Jedi. Pero ahora la lectura del mismo es mucho más pausada y la inversión en el volumen se antoja mejor aprovechada.

El planteamiento es bien sencillo. Star Wars: Academia Jedi podría ser muy parecido al resultado que obtendríamos de combinar en un solo libro Star WarsHarry Potter y alguna tira cómica como PeanutsCalvin & Hobbes. Esto es. El planteamiento de un niño con habilidades que desconocía que es invitado a una escuela especial para desarrollarlas y allí vive aventuras fantásticas. Reemplazando el mundo de los magos por el de una galaxia muy, muy lejana y una trama principal de desarrollo personal y descubrimiento por ese humor que enfoca los problemas cotidianos desde la perspectiva de los ojos de un niño.

Con esos tres ingredientes Star Wars: Academia Jedi sólo podría decepcionar a alguien en base a las espectativas creadas previamente. Por eso queremos dejar claro que aquellos que se acerquen a la obra de Brown no deben esperar nada más que lo que realmente es. Un libro de chistes hilados con una trama sencilla pero eficiente a la hora de darnos un camino por el que andar. Quizás enfocado a niños, quizás para adultos capaz de reirse de lo que fue una vida más o menos ideal en el instituto o el colegio. Pero indudablemente nada con una profundidad que nade más allá del intentar sacarnos una sonrisa cada pocas páginas.

La serie está funcionando bien en Estados Unidos donde va por su cuarto volumen (ya sin Jeffrey Brown a los mandos y con otros personajes) así que debería ser buena señal para todo aquel dispuesto a darle una oportunidad. Sabiendo lo que tenemos entre manos puedo asegurar que se trata de una lectura plenamente satisfactoria. Y que no puedo esperar (con una ansiedad muy moderada) a que salgan publicados al menos los dos tomos restantes de la primera trilogía. Y es que posiblemente las aventuras de Roan no sean las más emocionantes del mundo. Pero sin lugar a dudas son muy divertidas. Y a veces eso es lo único que hace falta.

Star Wars: Academia Jedi hará las delicias de los niños y los no-tan-niños de la casa. Recomendado especialmente si soys fans de la saga.