[ANÁLISIS] Star Wars: Sinvergüenzas – El gran golpe.

Han Solo debería estar disfrutando de su momento de gloria. Al fin y al cabo, el petulante contrabandista y capitán del Halcón Milenario acaba de desempeñar un papel fundamental en el audaz ataque aéreo que ha destruido la Estrella de la Muerte y ha asestado el primer gran golpe al Imperio en su guerra contra la Alianza Rebelde; pero tras perder la recompensa que su heroicidad le ha granjeado, Han no tiene nada que celebrar. Sobre todo porque sigue muy endeudado con el despiadado criminal Jabba el Hutt. La cabeza de Han tiene precio… y si no salda su deuda lo pagará con su pellejo. Necesitaría una fortuna para salvarse. O un golpe de suerte. Y precisamente eso es lo que parece la oferta que le hace un misterioso extraño, a cambio de ayudarle en un trabajo no del todo legal y ligeramente arriesgado. El botín sería más que suficiente para saldar sus cuentas con Jabba… y no tener que volver a negociar con los hutts en su vida. Solo tiene que infiltrarse en el bastión ultrafortificado de la mano derecha de un mafioso de la organización criminal Sol Negro y forzar la caja fuerte más inexpugnable de toda la galaxia. Un encargo para alguien capaz de hacer milagros… o para un chiflado. Por eso Han reune una galería de granujas con una pizca de ambas cosas; con su inseparable Chewbacca y el astuto Lando Calrissian entre ellos. Si hay alguien capaz de eludir, engañar y vencer a matones fuertemente armados, droides asesinos y agentes imperiales (mientras lleva a cabo el robo del siglo) son los sinvergüenzas de Solo. ¿Pero el delito les compensará o lo pagarán con su vida?.

Una vez más, volvemos a aplaudir el esfuerzo que esta haciendo Planeta Cómic por recopilar todo el material posible en castellano de Star Wars tanto del nuevo canon, como del sello Leyendas. Una tarea titánica por varios motivos que no vamos a analizar aquí en profundidad pero de los cuales si que queremos dejar caer al menos dos: especialmente las novelas de la saga nunca han tenido una gran acogida por parte del público español (algo que parece estar cambiando rápidamente) y la cantidad de material entre ambas líneas de tiempo es abrumadora. Cierto es que llevamos una racha un poco más enfocados en Leyendas, al menos en cuanto a novelas, pero a partir de octubre ya se nos ha anunciado que se retomarán aquellas ambientadas en la nueva línea argumental.

Y aquí nos encontramos de nuevo, con la tarea por delante de analizar otra novela de Leyendas con la descontextualización actual que ello implica. Porque claro, con el rápido crecimiento del nuevo canon, la lectura de ciertos acontecimientos se nos puede antojar algo desfasada. Motivo más que de sobra para precisamente, para echarle un vistazo con la perspectiva que nos otorga el nuevo prisma del canon actual. Porque Star Wars: Sinvergüenzas vuelve a ser la prueba de lo necesario que era establecer una nueva cronología, mucho más trabajada y elaborada que la anterior. Porque siendo una gran novela como resulta ser. Entretenida, trepidante y muy divertida de leer, si que deja entrever ese miedo de las obras de aquella época (y con aquella época no me refiero necesariamente a obras antiguas) a salirse de la zona de comfort que le otorgaban los personajes más clásicos (véase Han, Luke, Leia, Lando, etc) y no explirar nuevos caminos.

Dicho esto también interesa pararse a pensar que Sinvergüenzas llega en un muy buen momento para ser leída. Con el reciente estreno de Han Solo: Una historia de Star Wars se nos ofrece una oportunidad única para comparar dos versiones muy diferentes de un personaje, que a pesar de los cambios sigue siendo el mismo. Y si la nueva película de la serie es un western de pura cepa, la novela nos ofrece una trama al más puro estilo Ocean’s 11. Y ya sabemos con lo que pasa con las películas de robos… no hay ninguna que realmente sea mala. No me pregunten por qué. Así que como buena “película” de robos que se precia, Star Wars: Sinvergüenzas nos tendrá enganchado de principio a fin giro sobre y giro y sorpresa tras sorpresa mientras no dudamos ni un segundo que nuestros canallas lograrán completar la tarea, si no preguntandonos como demonios lo harán.

Pocas pegas se me ocurren para la obra, quizás un epílogo que (sin entrar en desvelar nada) demuestra esa inmadurez de la que hablábamos hace unas líneas. Porque el plantel de personajes que nos ofrece (nuevos y conocidos) funciona a las mil maravillas y la situación y el contexto sobre el que se asientan la historia son suficientemente sólidos para que toda la trama fluya sin atascarse. Como anécdota, llama la atención la elección de la portada por parte de Planeta Cómic (o la imposición de la editorial original hacia estos últimos) por dos motivos: primeramente porque poco o nada tiene que ver con la trama de la novela (existiendo ediciones internacionales con imagenes del equipo de ladrones protagonista) y en segundo lugar porque el Halcón Milenario que aparece en la misma es, nada más y nada menos… ¡que el de los episodios VII y VIII! Curiosidades sin importancias pero que no pasaran desapercibidas al ojo experto.

Si sois fans del mundo criminal de Star Wars o de las pelis de robos, Sinvergüenzas es una apuesta segura para vuestra biblioteca.