[ANÁLISIS] Star Wars: Darth Vader nº 08 – El golpe perfecto

El desorden se extiende por la galaxia. El Emperador Palpatine, maestro del lord Sith Darth Vader, considera a este responsable de la destrucción de la Estrella de la Muerte a manos de ese misterioso piloto rebelde en quien tan poderosa es la Fuerza. Vader decide perseguir sus propios fines y ha contratado para ello al cazarrecompensas Boba Fett y a la arqueóloga Aphra. Con intención de encontrar al chico que destruyó la Estrella de la Muerte, Vader vuelve al planeta desierto Tatooine, donde solo encuentra una choza vacía y llena de marcas ennegrecidas de disparos láser, que es donde el muchacho se enfrentó al infame cazarrecompensas. En otro lado del Borde Exterior, en el planeta Sontuul, Aphra se reune con una serie de cazadores de recompensas y mercenarios, y les ofrece la oportunidad de robar  de una nave imperial una suma como no podrían ni imaginar…

Al igual que su contrapartida del “lado luminoso”, Star Wars continúa narrándonos los hechos que acontecieron a Darth Vader algunos meses después de la destrucción de la primera Estrella de la Muerte. Llegados a este punto, sabemos que Vader es consciente de que fue su hijo (oculto por Obi-Wan a sus ojos y a los del Emperador) fue el responsable de la destrucción de la Estrella de la Muerte. De la misma forma de que también se enteró de que el Emperador llevaba tiempo desarrollando planes de reemplazarlo llegado el momento si fuera necesario. Por lo que ha decidido empezar a actuar en su propio beneficio y para ello ha reclutado a la arqueóloga Aphra y a dos droides muy peculiares que parecen versiones retorcidas de R2-D2 y C-3PO.

Pero ahí no ha quedado la cosa. Vader se las apañó para conseguir un ejército droide con el que llevar a cabo sus planes. Y ahora parece que su objetivo es el de conseguir dinero para financiar a sus propios cazarrecompensas y mercenarios. Lo que nos deja una historia muy entretenida (que narices, todas las historias sobre robos imposibles lo son) pero que una vez más, nos sabe a poco. Y es que al igual que en Star Wars, la trama avanza muy lentamente y en ningún momento queda claro cuales son los planes de Vader en última instancia. Por lo que la serie, aún ofreciendo un buen resultado, en algunos momentos puede parecer carente de ritmo debido a la falta de información.

Queda claro que todo lo narrado está sirviendo de preámbulo para algo gordo, quizás el cruce entre series que en USA se denominó como Vader Down. Sea como fuere, Star Wars: Darth Vader es una serie que pide paciencia al lector, no aburriéndole, pero sí dosificándole la información relevante número tras número. Los secundarios de la serie, han nacido para pedurar, de manera que a falta de saber a largo plazo de qué va a ir la serie, estamos seguros de que con el tiempo, Darth Vader nos va a dejar un montón de buenas y épicas lecturas. Más preparado o no, parece que el Lord Sith se encuentra en la casilla de salida todavía.

Quizás el mayor factor de tensión a mantenerse durante la serie, sea el riesgo a ser sorprendido por el Emperador operando por su cuenta. A fin de cuentas, con todo el poder que ostenta, Darth Vader siempre debe responder ante su maestro. Y sabiendo la forma de funcionar de los Sith. ¿Cuando queda claro si el uno está al tanto de las acciones del otro y decide dejarle hacer o no es consciente de la velada traición? Mucho potencial en la serie que todavía no ha terminado de estallar como si ha ocurrido en su publicación hermana.

Independientemente, Star Wars: Darth Vader cumple su función de ofrecer la dosis mensual de entretenimiento relacionado con la saga.

Leave a reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>